Una de las escenas más insoportablemente eróticas del cine. Dícese que la elección del blanco y negro no fue planeada, como mucha gente de la época pensó, como recurso para acentuar el aire surreal de la escena, sino como una mera solución a un problema iluminación debido a la luz que entraba de las gigantescas ventanas de donde estaban filmando.
Podría decirse que If… es uno de los antecesores más directos del punk, pero en todo caso, antes habría que mencionarse a Zero de condute (Jean Vigo, 1933)
If… (Lindsay Anderson, 1968)






